business
México desperdicia 30 millones de toneladas de comida al año, la cifra más alta de América Latina
México desperdicia 30 millones de toneladas de comida al año, la cifra más alta de América Latina, según Red Bamx.
Key points
- México desperdicia cerca de 30 millones de toneladas de comida al año, la cifra más alta de América Latina.
- Clarisa Fonseca, de Red Bamx, advirtió que el desperdicio va en aumento y señaló sobreproducción en varias zonas e industrias.
- Red Bamx implementa alianzas de logística inversa con cadenas de autoservicio y señala a Walmart como uno de sus principales donadores.
Why it matters. El alto desperdicio alimentario en México, el mayor de América Latina según Red Bamx, impulsa exigencias de incentivos fiscales y una Ley del Buen Samaritano para ampliar el rescate de alimentos.
México desperdicia alrededor de 30 millones de toneladas de comida al año, la cifra más alta de América Latina, según la Red de Bancos de Alimentos de México (Red Bamx). Clarisa Fonseca, gerente nacional de Comunicación de Red Bamx, advirtió en entrevista que el desperdicio va en aumento y habló de sobreproducción en distintas zonas e industrias del país. La red implementa alianzas de logística inversa con cadenas de autoservicio, y Fonseca señaló a Walmart como uno de sus principales donadores.
Latest updates
México desperdicia 30 millones de toneladas de comida al año, la cifra más alta de América Latina
México enfrenta una severa paradoja alimentaria: desperdicia alrededor de 30 millones de toneladas de comida al año, la cifra más alta de América Latina, según datos difundidos este martes. Especialistas estiman que el valor de lo que termina en la basura asciende a 2.5 millones de dólares por día. Mientras tanto, corporativos como Alsea, PepsiCo y Walmart amplían sus redes operativas para rescatar productos aptos para el consumo humano. Organizaciones civiles exigen mayores incentivos fiscales y la aprobación de una Ley del Buen Samaritano que proteja a donantes de alimentos. El problema combina pérdidas en campo, logística y comercio con la falta de un marco legal que facilite la redistribución. La presión sobre el Congreso crece para legislar antes de que cierre el periodo ordinario.


